Pedaleando por el Danubio parte 5

Vamos a poner un poco el pie en el acelerador del blog🏎. A pesar de que el viaje es muy bonito, me he dado cuenta que este viaje no es como el viaje por África, donde cada día me encontraba con cosas asombrosas e interesantes. De hecho, el sólo hecho de mirar a las personas era algo interesante.

No quiero decir con esto que Alemania y Austria no tengan nada que ofrecer, simplemente me refiero a que no se tiene el mismo sentimiento de aventura y de novedad que me inundaba en los viajes por Asia o África.

Como igualmente quiero continuar con el blog, decidí acelerarlo un poco y me enfocaré más en los videos🎥 y fotos 📸, que pienso, para este viaje en particular, se expresa mejor que las mismas palabras.

Melk hasta Krems, Austria
06 de Julio de 2020

Comenzamos saliendo de Melk y atravesaremos algunos pueblos, en especial el pueblo de Wachau que le teníamos hace días puesto el ojo. Se trata de la ruta del vino, por lo que esperamos poder encontrar algunos hermosos viñedos y sobre todo, una que otra bodega que esté dispuesta a deleitarnos con degustaciones🍷.

ANÉCDOTA DEL DÍA

En la segunda patita de este post, no tocó un día con lluvia. Se había pronosticado pero nos la jugamos de igual forma. Como he comentado en post anteriores, y a mi pesar, soy un desastre con las direcciones y diría yo que cada vez tengo el sentido de la orientación peor calibrado. Cuento corto, ya empapados, pero prontos a llegar a nuestro camping Julie me pide que mire el mapa y pinche el camping para ir directamente y alcanzar refugio.

Donde manda capitán no manda marinero, así que miré el mapa, pinché el camping y di las instrucciones. Lamentablemente el camping se encontraba al otro lado de la vía del tren, así que tuvimos que ir con las bicicletas a un paso bajo nivel bastante complicado de cruzar y para remate, al otro lado de la via todo era cuesta arriba😫

Seguía la lluvia y nosotros apenas pudiendo avanzar por la pendiente del lugar, hasta que por fin llegamos al “camping”

¡Exáctamente!, Tomasito la volvió a cagar y en vez de pinchar un camping, pinché un cementerio en el mapa que hizo que nos alejáramos de nuestra ruta, termináramos ultra cansados y por su puesto, con el agua hasta el cuello.

Tampoco la cosa estuvo tan mal. Cuando llegamos al camping armamos nuestra carpa y nos fuimos a recorrer el pueblo. Primero a comer una riquísima comida Indú, y posteriormente nos pusimos a buscar algún lugar tranquilo para trabajar. Las cosas del destino nos llevaron a una heladería donde pedí una copa de helado muy recatada, para mi sorpresa el mesero se equivocó y me trajo una copa enorme con no se si tres o cuatro bolas de helado, bañado en chocolate, crema y lo que se te ocurra. El mesero me pidió perdón por el error y yo, en mi infinita bondad, lo perdoné! 🤣

 

Estas jardineras las podemos encontrar por muchas partes y se trata de nada menos que un huerto urbano. Hay plantados tomates, zanahorias y otras hortalizas. ¡Espectaular!

Sólo me queda comentar que, además de lo lindo de los paisajes, debo destacar la hospitalidad de los Austriacos. En las tres oportunidades que paramos a degustar vinos, se mostraron super amables y nos dieron a probar de forma gratuita varios vinos, aún cuando avisamos de antemano que estábamos en un tour de bicicleta y que no compraríamos nada. Para devolver el favor, les dejamos muy buenas referencias en Google para animar a otros viajeros a pasar por sus bodegas.

Déjame tu nombre y correo. Sólo te escribiré cuando suba una nueva aventura, lo prometo.
Loading
0 0 votes
Article Rating
¿Quieres recibir notificaciones de este post?
Notifícame cuando:
guest

1 Comment
Mas votado
Mas vuevo Mas viejo
Inline Feedbacks
View all comments
Carlos
Carlos
September 9, 2020 10:44 am

Bonitas fotos y buena anécdota, a quién no le ha pasado jaja. La Ciudad es pequeñita, no? Un abrazo Tom y saludos a Julie.