🦁 Kenia Salvaje, Safari 2da Parte 🐊
Masái Mara, Kenia
Sábado 14 de Diciembre 2019
Este post el segundo día de Safari. No te pierdas el post del 1er día, para enterarte de todo. Por si no sabías, siempre puedes pinchar cada foto para ¡abrirla en tamaño completo! Si gustas, vuelve a mirar el primer post aquí, lo actualicé y subí nuevas fotos, nada importante, sólo unos leones que me faltó agregar.
Despertamos muy temprano y ansiosos por hacer nuestro segundo Game Drive 🦏. Debíamos estar desayunando a las 6:30 y subiéndonos a la van a las 7am. Se supone que el campamento tendría electricidad entre las 6 y las 10 am, sin embargo, no teníamos luz. Salimos de la carpa y que desagrado que la primera persona que escuchamos hablar fue al canadiense quejándose porque no había luz y no se podía duchar🚿.
El desayuno estuvo bastante bien, había pan tostado, panqueques, huevo revuelto, salchichas y porotos y de beber café o té con leche. Comí bastante para no pasar penas durante el viaje y por si un chita me hincaba el diente no se quejara de que le tocó puro hueso 🍖.
A las 7:02 llegué a la van y muy instalados en la primera fila de asientos adivinen quién estaba. Yo no estoy para peleas, vine a disfrutar y de la última fila se ve tan bien como de la primera. Pasamos a recoger a los jubilados a su lujoso resort y partimos. Bla bla bla, bla bla bla, bla bla bla, de verdad que este hombre no paraba, era realmente insoportable y uno ya le agarró el odio entonces todo se acentúa el triple 🤯. De pasadita, a la jubilada le sonaba el celular a cada rato y en vez de cortarlo, lo dejaba sonar. No conforme con eso, estuvo todo el tiempo mirando un video con música religiosa a todo volumen. Sin mentir, debe haberlo visto unas 7 a 10 veces, porque creo que lo puso de historia en su Facebook y de vez en cuando se metía a mirar cuantos “me gusta” tenía. ¿De dónde saqué a estos compañeros de viaje? 😔
Avanzamos por el parque y comenzaron a aparecer los mismos animalitos de ayer, pero hoy los mirábamos con energías renovadas. Éramos una caravana de vehículos, habrá habido unos 20 o 25 en total y a pesar de que no todos íbamos juntos, nos topábamos bastante. Sobre todo cuando alguna de las van se quedaba pegada en el barro.
El día estaba estupendo 🌷 🌞, quejarme sería irresponsable. Teníamos un sol radiante y estaba totalmente despejado, se podía ver a kilómetros de distancia, pero eso no quitaba que la lluvia que irrumpió durante la noche dejara el camino con trazos intransitables. A los 30 minutos de haber entrado al parque, una van se quedó pegada y sin mentir, debimos haber estado por lo menos 45 minutos sin movernos.
La gente incluso se bajó de los vehículos a estirar las piernas, cosa que se supone estaba prohibido. Por nuestra parte, el tipo éste métale hablando y opinando sobre todo lo que pasaba, incluso le dijo a Isaac, nuestro guía, que quería bajarse a ayudar (cuando ya habían 20 choferes arreglando el camino).
Estuve a punto de decirle que por favor se callara, de hecho, venía hace rato ensayando cuál sería la forma más amigable de hacerlo callar y lo comenté con Julie. Ella me recomendó que no dijera nada, porque quedaría la cagada y ahora, al menos, ni siquiera estábamos viendo animales entonces no se justificaba.
Seguimos avanzando y viendo las distintas manadas sobre todo de gacelas que iban apareciendo en el camino cuando de repente se presentaron los búfalos, son unos bichos realmente grandes. Se supone que en octubre ocurre la “gran migración” y ahora quedaban en el parque más que nada los rezagados que por alguna razón no migraron.
¡Nos topamos con nuestra primera manada de elefantes! Deben haber sido unos 20 entre los que había unos 3 a 5 bebés elefante. El canadiense no paraba de transmitir, que mira el elefante, que mira movió la trompa, mira el bebé está caminando, mira la madre va detrás, van caminando para poder comer, tal vez tienen sed, tal vez tienen calor, ese de allá es macho, ese de allá es viejo 😤.
Julie lo definió como un cerebro en voz alta, es como todas las cosas que uno piensa por segundo pero él las dice. Yo sólo quería mirar a los elefantitos y disfrutar la naturaleza ¿era mucho pedir?. Todo el mundo tiene sus límites, le tuve que hablar y le dije, “compadre, está bien comentar, pero por favor será necesario hablar todo el rato”, me interrumpió y me hizo callar diciendo que “ya tuvo suficiente de nosotros”.
Ahí se armó la grande ⚔. Le dije que queremos escuchar la naturaleza y que no para de transmitir a lo que me respondió “¿queremos? yo veo que eres tú el único que hace problemas”, le dije que estaba hablando por todos y le preguntó a los jubilados que si yo hablaba por ellos también, pero la señora estaba hablando por su teléfono y el otro viejito prefirió ni siquiera responder para no meterse en problemas. Luego se dirigió a mi nuevamente y me dijo “no estamos en Chile” a lo que le respondí “tampoco estamos en Canadá” y en realidad no entiendo que tiene que ver en qué país estamos. Lo importante es que estábamos en la naturaleza y había que disfrutarla tratando de no molestar al resto. Discutimos un poco más y de verdad que en un momento me enajené y estuve a punto de pegarle 🥊, pero como soy un weón tranquilo, tomé aire y me enfoqué en pensar que estoy en África, en un safari en Kenia, viendo elefantitos 🥰.
El safari siguió su rumbo, hubo muchos lapsos donde no se veían animales y las van seguían quedándose atascadas. Isaac “se creía de las carmelitas” parece 😇, porque se bajaba a ayudar a cada van atrapada. En realidad, perdimos muchísimo tiempo con esto de los atascos siendo que nosotros nunca nos quedamos pegados .
Hoy me alegro de haber tomado la van en vez del jeep por 100usd adicionales/día. Ya que tanto las van como los jeep, de todas las agencias, conducen juntos y se bajan a ayudar a quien se quedó pegado, por tanto no hubiésemos tenido ninguna ventaja.
El resto del día de safari estuvo mucho mejor que el comienzo, el canadiense no se calló, era imposible que eso pasara, pero si redujo NOTABLEMETE el número de palabas por minuto. Ya pasado el mediodía, llegamos a un punto donde nos podíamos bajar. Se trataba de una piedra con unos grabados que indicaba la separación entre Kenia y Tanzania. Nos tomamos la foto de rigor, la clásica con un pie en un país y el otro en el otro y nos volvimos a la van. Diez minutos después, llegamos al río que todos estábamos esperando, ya que ahí sería el almuerzo con vista a cocodrilos e hipopótamos.
Al bajarnos de la van, lo primero que identifiqué fue a un grupo de militares con escopeta y varias señales de “no pasar” en la bajada al río ☠. Al otro lado del río, que habrá tenido unos 50mts de ancho, con un agua totalmente turbia (aunque diría yo que de tierra, ya que no vi mucha basura, es más, en casi todo el parque no he visto basura), se encontraban 2 hipopótamos 🦛con la mitad del cuerpo fuera del agua y un tercero nadando y que sólo se apreciaban los ojos.
Caminamos unas decenas de metros a lo largo del río, con nuestro militar guía escopetado a la cabeza y casi que colgando de un brazo Julie en segundo lugar. Entre el agua y nuestro sendero había un corte de metro y medio de profundidad, lo que te daba cierta seguridad de que no te saltara encima un cocodrilo 🐊. Al poco andar nos pillamos uno. Debe haber medido por lo menos 3 metros y estaba un 90% fuera del agua tomando el sol y haciéndose el lindo 😎.
Poco más adelante nos encontramos un segundo y hasta un tercer ejemplar, mientras que por la otra orilla del rio se veían más y más hipopótamos, en total habré contado unos 20, de los cuales sólo uno estaba 100% fuera del agua. El paseo por la jungla duró unos 15 minutos y terminó en un puente donde nos tomamos otro par de fotos y volvimos a la van.
Luego de unos 5km la van se sale de camino para a la sombra de un árbol. Nos dieron algunas colchas e hicimos picnic. En realidad fue una experiencia muy interesante. Por unos minutos nos sentimos como cualquier animal de la sabana, con un ojo comiendo y con el otro mirando que no te vengan a comer. 🦁 🐆 🦄
Estábamos en esos pensamientos de supervivencia, cuando Isaac comienza a afinar la mirada, se agazapa entre la hierba y camina unos pasos hacia la sabana. Julie tardó sólo un segundo en preguntarle si había visto algo e Isaac, contestó que probablemente hay unos chitas más adelante, ya que había dos autos detenidos.
En un santiamén nos subimos todos a la van y partimos la “cacería”. A poco andar, en unos arbustos había 2 chitas, y entre las 6 a 8 van que había en el lugar rodearon el arbusto. Los animales estaban visiblemente afectados por el alboroto, se comportaban y caminaban de manera errante y de un momento a otro corrieron a toda velocidad pasando entre dos vehículos y escapando por la sabana.
Así siguió nuestra ruta de vuelta, de repente divisamos una leona e Isaac salió del camino para acercarse. Estuvimos a menos de 2 metros de la leona 🦁 que descansaba a los pies de un árbol y nos miraba con cara de postre. La molestamos sólo por un par de minutos y volvimos a nuestro camino de vuelta hasta el campamento.
Debo decir que, quitando a nuestros compañeros de viaje, el safari estuvo maravilloso. Lo disfrutamos de principio a fin, nos quedamos con ganas de ver rinocerontes, hienas y sobre todo algo de cacería o al menos un león comiéndose una patita de antílope que sea. Pero así es la naturaleza, va a su ritmo y no al nuestro.
Eché de menos bandadas de pájaros, si bien vimos uno que otro de colores muy bonitos, nunca nos topamos con algo masivo. El clima también nos acompañó durante todo el trayecto, en fin, fue un viaje memorable y mañana nos queda la última patita.
Al llegar al campamento Isaac nos dijo que para mañana había 2 opciones: hacer el último safari cortito por dos horas antes de volver a Nairobi o asistir por la mañana a la aldea Masái, donde la tribu mostraba alguna de sus bailes tradicionales 💃🏾 🕴🏾. Nosotros optamos por un día más de safari, aunque debo confesar que a pesar de que estoy seguro que el show de los Masái iba a ser paupérrimo y 100% ficticio hecho sólo para el goce del turista, seguía siendo una tribu africana que podía valer la pena haber conocido.
Entramos a la carpa por eso de las 4 de la tarde 🕓, me pegué un duchazo con agua fría, ya que la luz aún no vuelve, y me quedé dormido como por una hora. Quiero comentar que, si bien es cierto que vimos incontables elefantes 🐘, gacelas 🦌, jirafas 🦒 y cebras 🦓. Los avistamientos fueron unos cuantos grupos de estos animales que se iban presentando a lo largo del viaje. Aparentemente no era la mejor temporada para ir, puesto que los grandes grupos han migrado hacia Tanzania. ¡Habrá que perseguirlos!
¿Agotados por el segundo día? ¿Qué hubieses hecho tú, visitar la tribu o más safari?
*Muchas de las fotos fueron cortesía de mi amiga @lu.minvielle, no te olvides seguirme también en Instagram @lejosde.chile
Muchas gracias por leer. Suscríbete y ve al final de la página a dejar tu comentario antes de pasar al siguiente post.. Un abrazo.
Pedaleando por el Danubio – Linz hasta Melk – 4
Seguimos pedaleando, cada vez más cerca de Viena, la capital de Austria y nuestro destino final.
Leer másPedaleando por el Danubio – Ottensheim hasta Linz – 3
Tercera patita! Seguimos pedaleando por el hermoso rio Danubio a lo largo de Austria. Nos encontramos con un fantástico lago...
Leer másPedaleando por el Danubio – Passau hasta Ottensheim – 2
Segunda patita de "Pedaleando por el Danubio" Ya hemos agarrado vuelo y avanzado unos 100KM desde el primer día. Acompáñame...
Leer más
Jajajajaja que rabiaaaaaa igual el señor!!! Pero como dices ¡estás viendo elegantosos!
Maravilloso todo lo demás ???
Felicitaciones…Tomas, que disfrutes día a día tú nueva experiencia…??????
Hola Ale! Que bien que pasaste por aqui! Un saludo
Me alegro que hayas disfrutado de algo tan hermoso como esos animales en su hábitat.