👻 Santa Run y La Casa del Terror 👻

Nairobi, Kenia
Sábado 07 de diciembre 2019

Esta mañana nos debíamos ir a nuestro nuevo hogar. Cuando hablamos con nuestra host actual y le comentamos donde íbamos a vivir como que se contuvo de expresarse y nos dijo: “¡ah! van a vivir en Ruaka town… mmm ese es un barrio muy… mmm “local”, van a tener una experiencia “distinta”. Y bueno, cuando llegamos a Ruaka Town, que es donde viviremos por las siguientes 2 noches, nos dimos cuenta a lo que se refería.

No voy a decir que el barrio era peligroso, 🤺 porque sinceramente no fue la primera impresión que tuve, pero sin duda alguna, no se trataba de Westlands. Las calles estaban destruidas, sucias, las casas precarias, departamentos antiguos en malas condiciones, peladeros, sitios eriazos totalmente descuidados, etc. Aún con todo, yo no percibí “delincuencia”. En realidad, esto es lo que esperaba del viaje, vivir las distintas experiencias de la gente local, y no solo ver lo bonito, sino que compartir la cotidianidad de los kenianos.

Nos bajamos en “Clínica Gertrudis” a eso de las 2pm y apenas bajamos una persona nos preguntó si estábamos perdidos. Nos vino a recoger nuestro nuevo host, porque el depa no tiene dirección como para llegar solos. Cruzamos la avenida que separa la clínica de un peladero de unos 50mts de ancho, al que le sigue un edificio al cual para entrar hay que seguir por un camino de tierra y maleza por otros 50 metros y sí, ahí es donde vamos a vivir😱🦖. A medida que uno va caminando por el callejón se va pasando mil historias por la cabeza. Entramos al patio del edificio y caminamos a nuestra habitación, ubicada en el primer piso. Lo listaban en Airbnb como “departamento estudio”, pero a pesar de tener un salón y 1 baño, el nombre “estudio” le quedaba grande.

Déjame tu nombre y correo. Sólo te escribiré cuando suba una nueva aventura, lo prometo.
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Para empezar, la puerta no tenía cerradura, sino que un candado, entonces por un corte en la puerta de acero donde apenas pasa brazo, uno mete la mano y a ciegas busca el candado que está por dentro, lo abre y quita el pasador para abrir la puerta. Al departamento a penas le llega luz solar, ya que la pandereta del edificio está a metro y medio de la única ventana que existe, así que te puedes imaginar la humedad del lugar.

Con Julie, nos quedamos mirando a ver quién sería el valiente que entraría al baño primero, 🕷 me armé de valor y entré a mear. El baño a pesar de ser minúsculo y que la taza no tenía asiento ni tapa, estaba bastante limpio. Luego chequeamos el resto del sitio en busca de potenciales huéspedes indeseables 🦂 y no encontramos señal alguna de cucarachas, chinches ni nada por el estilo. 🕸 Fuera de la humedad, la taza sin tapa y bueno, todo lo que describí, el depa estaba espectacular. 🤣

Caminamos un poquito por el barrio y la gente nos miraba desconcertada. En dos oportunidades más nos preguntaron si estábamos perdidos. Pero nosotros ya llevamos como 1 semana en Nairobi, así que casi nos creemos locales. Y como tales, almorzamos en puestito improvisado en la calle. Yo comí ugali con espinacas y porotos (para variar) y Julia lo mismo, pero con chapati. La comida nos salió a 100 chelines cada uno (1USD) y nos dio la fuerza para caminar el restante 1,5km por la avenida hasta el mall donde debíamos inscribirnos para la carrera de mañana. 🏃‍♂️🏃‍♀️

Para quien se viene integrando al blog, Ugali es una mezcla de harina de trigo y agua y chapati es como un panqueque pero con masa de pan y ambos son el acompañamiento predilecto de cualquier comida keniana. 

Llegamos al Two Rivers Mall, que vendría siendo el mall más grande de todo África del éste y central con 65mil metros cuadrados, aunque curiosamente no tiene ni siquiera cine. Para hacerse una idea, cualquier mall de Santiago tiene más de 200mil mt2. Para ser justos, si bien no tenía cine, en el patio del mall había un pequeño parque de diversiones que se jacta de tener la noria (rueda de la fortuna) más grande de África.

Finalmente, después de dar un par de vueltas al mall y hacer algunas compras en el Carrefour, pasamos por el stand de Santa Run. Aquí en Kenya, disponen de un método de pago muy bacán. Se llama Mpesa y es una APP que funciona como banco. Sólo necesitas un número telefónico, da igual si es plan o prepago y ese número sería tu “cuenta bancaria” y puedes hacer transferencias. Como nosotros no tenemos esa APP, la chica del stand ofreció que le pagáramos en cash y ella haría el pago con su APP.

La verdad es que le dimos el dinero, que serían apróx. 50usd entre ambos y no tuvimos ninguna certeza de que efectivamente ella ingresara el dinero, esperamos que sea así ya que 50usd es una cifra muy tentadora como para pensárselo. Le pedimos algún tipo de recibo y nos dijo “la camiseta y el gorro es tu recibo”. ¡Plop! 😵

Ya de noche, nos volvimos a la casa en taxi. En nuestro barrio había bastante movimiento en la calle, algunos vendedores ambulantes, algunas quemas de basura y la oscuridad pura. Nos bajamos del taxi y a paso muy veloz cruzamos el peladero y entramos al callejón (que créanme que de noche da mucho miedo) 👽. Sin mirar hacia atrás llegamos hasta el portón del edificio y llegamos hasta nuestra habitación. 

En el super habíamos comprado unas papas fritas y maní como para tener “comida feliz” y engañar la mente. Cocinamos unos fideos instantáneos porque la cocina no daba para más y nos acostamos a dormir. 

La noche fue realmente terrible. Todo el tiempo se escuchaban ruidos, gritos y pasos🧟‍♂️.   En nuestra mente era evidente que todo el mundo sabía que estábamos ahí y en cualquier momento aparecería alguien en nuestra puerta y sería el fin de nuestra historia. Apenas pudimos descansar durmiendo con un ojo abierto y el otro cerrado. 👹

Domingo de Santa Run

Sobrevivimos a la primera noche. Y es que en realidad, la pesadilla fue sólo en nuestras prejuiciosas cabezas, 😞pero para eso estamos aquí, para romper los condicionamientos y prejuicios que nos impone la sociedad😉.  Hoy fue un día movido, nos despertamos como a las 6:45am porque a Julie le encanta levantarse mil horas antes para llegar a la hora y con buen margen de error a cualquier evento (¿será alemana?). Hoy era el día de la Santa Run Nairobi 2019 First Edition y la cita era a las 8:00am, cuando todos teníamos claro que antes de las 9am no pasaría nada. Todos, menos Julie que nos hizo llegar a las 7:50 cuando prácticamente había 3 pelagatos.

A eso de las 8:20am se subió un grupo de gimnasia al escenario y animaron a los pocos que estábamos a acercarnos para hacer un calentamiento antes de la carrera. El calentamiento duró más de 30 minutos💃,  en los que hicimos coreografías aeróbicas a medida que venía llegando la gente. Estimo que habremos sido menos de 100 personas en total, cuando la organización esperaba a 500 que seguramente echaron el poto para las moras (se arrepintieron) porque estaba lloviendo.

Terminado el calentamiento, nos acercamos al punto de partida. Hablaron un poco por el micrófono para agradecer a los auspiciadores, en especial a Gimnasio no se cuánto y apareció otro chico a hacer un nuevo calentamiento (para mi que todos debían justificar su sueldo). Todo el mundo entre saldando en un pie, haciendo scuats y cuánta cosa se le ocurría al tipo, 🤸‍♀️ por otros 25 minutos más menos, se notaba claramente que él no iba a correr.

Cuento corto, recién como a las 9:20, mojados por la lluvia y agotados por el calentamiento, dieron la señal de partida. Había dos rutas: una de 5k y la otra de 10K, nosotros no tenemos ninguna experiencia corriendo así que tomamos la de 5K, que terminó siendo la más entretenida porque un grupo de niños de entre 7 y 10 años nos acompañaron durante casi toda la carrera. 🏃 🏃Cuando se ponían a caminar yo les gritaba para darles ánimo (y a Julie también). Los niños me tomaban la mano para correr juntos. La carrera estuvo entretenida y por suerte no llovió durante todo el trayecto, lo que no quitó que tuvimos que saltar varias pozas. Mis zapatillas tienen como 3 años de uso, así que quedé con los calcetines empapados.

Lo más triste de la carrera es que cuando íbamos más o menos por el kilómetro 3, los corredores de los 10K comenzaron a aparecer y pasarnos sin mayor esfuerzo. 😅

Llegados ya a la meta, nos esperaban con agua y Gatorade para reponer energías y al ratito, cuando la gran mayoría ya había llegado, el chico de Gatorade se subió al escenario y llamó a todo el mundo para hacer un poco de “relajacion y estiramiento”. Que sin exagerar, fue igual de movido que el “calentamiento”. Así que abandonamos el bailecito y nos volvimos a casa. La verdad es que fue mi primera carrera de 5K y, siendo sincero, creo que podría haber trotado un buen rato más, aunque al final ya me estaba doliendo la rodilla izquierda. 👴 

Una vez en casa, nos dimos cuenta que seguíamos con la luz cortada, ya que se había cortado en la mañana, pero el plan era claro. No íbamos a pasar todo el día encerrados en esa habitación, así que cogimos nuestros computadores y salimos de vuelta al mall, esta vez nos subimos a un Matatu, que vendrían siendo las micros locales.

Ahora que lo pienso, buen momento elegimos para subirnos a nuestro primer matatu: saliendo de un callejón de tierra, en un barrio ahí nomás y con 2 computadores en la mochila. Al fin, llegamos al mall y, una vez con la guatita llena y el corazón contento, nos metimos en un negocio de comida rápida a ratonear internet. Sólo compramos una bebida cada uno y nos sentamos a trabajar. Estuvimos en el mall trabajando desde como las 3pm hasta las 8pm y todo nuestro consumo se remontó a 2 vasos de Sprite y unas galletas. Para más remate permitían rellenar la bebida de forma ilimitada, así que fue negocio redondo para nosotros🐀. Viajero pobre pero honrado, cada pesito cuenta para seguir viajando.  

Quédate muy atento a los siguientes post. Quiero ir subiendo nuevos artículos cada día para que me alcancen y podamos lograr la misión del blog que es precisamente VIAJAR JUNTOS. Se viene “Orfanato de Elefantes” y “Safari en Masai Maraa” muy pronto!

Un abrazo grande y no olvides comentar.

Muchas gracias por leer. No olvides ir hasta el final de la página a dejar tu comentario, antes de pasar al siguiente post.
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10 Comments
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Johanna Soto R.
Johanna Soto R.
February 13, 2020 2:02 pm

Me encanta “viajar con ustedes” me entretengo demasiado con tus relatos. Mucho éxito!!!

Tu sobrina preciosa
Tu sobrina preciosa
February 13, 2020 2:40 pm

¡Precioso mi tío!

Tomás Gómez Soutullo
Tomás Gómez Soutullo
February 13, 2020 5:01 pm

Muy agradable la lectura.

Julie
Julie
February 13, 2020 5:31 pm

Oye! Llegamos atrasados, no mil horas anticipado ?

Darth Vader
Darth Vader
February 13, 2020 8:27 pm

Tienes más cataplines que el caballo de Santiago

Nico
Nico
February 17, 2020 11:51 am

Wena historia, te imagino en la noche del depto pasandote todos los royos. Me recuerda el carrete del puebll lenos de bretton woods que segun tu, todos te ponian caras raras y nunca fue