Camaleón que se Duerme

Lushoto, Tanzania
06 de febrero de 2020

En este post me van a perdonar, pero los voy a bombardear con fotos. Desde que Julie compró su celular nuevo tenemos fotos maravillosas y es imposible decidirse sólo por unas pocas.

 

Lejos del turismo de masas, se puede encontrar un paraíso para el senderismo en las montañas del oeste de Usambara. Aquí todavía se puede experimentar la vida original sin adulterar de las montañas de Tanzania. ¡Y eso es exactamente lo que queremos!

En el camino aprendimos algo del idioma local y buscamos desesperadamente camaleones. ¡Te desafío a encontrarlos a lo largo de este post!.

Lushoto es un pueblito perdido en la montaña. Según Wikipedia, tiene casi 500 mil habitantes, aunque yo no sé dónde están porque de verdad que son dos calles. Independiente lo anterior, es un lugar conocido por sus lindos senderos para hacer trekking. Sabíamos de antemano que íbamos a necesitar a un guía para caminar las rutas, así que vinimos preparados.

Llegamos al centro de Lushoto que son. Al bajar del matatu 🚐, que por cierto en Tanzania se llama daladala, no nos atacó ninguna multitud de bodabodas 🏍, un clásico en los terminales. Seguramente porque en realidad no tienen donde llevarte, ya que el pueblo es enano.

 

Teníamos reservada una habitación en una casita vía AIRBNB. Nuestro host llegó a buscarnos al terminal para guiarnos hasta su casa, y ¡menos mal!, porque no había opción de llegar por cuenta propia. Este personaje, es un rasta que vive en medio de la jungla, por lo que debimos atravesar unos campos de choclo, cruzar un canal y sortear arbustos para llegar a su casa. Calculo unos 10 minutos caminando desde el centro hasta la puerta de su casa.

La casa era espaciosa, pero muy oscura y húmeda. No tenía wifi, ni el más mínimo lujo. Puedo decir que la casa no estaba particularmente sucia, y que este hippie podría no ser muy adinerado, pero ¿qué cuesta comprar la tapita del water (inodoro) 🚽? La de plástico, ¡la más barata aunque sea!

Entiendo que en un bar estén rotas, se las hayan robado o lo que sea, pero en tu propia casa no cuesta nada. Para que voy a explicar la diferencia entre usar un water con tapa y uno sin, especialmente para las chicas.

 

Sobre el agua, la casa no tiene agua potable y no me refiero a agua para beber (que no ha sido bebible en ningún lugar en estos 2 meses), sino que agua de la llave (grifo) 🚱. Al abrir la llave, si tenías suerte, el agua caía de color amarillento, pero lo normal es que viniese más oscura que el Mapocho (rio contaminado del centro de Santiago) según nuestro host es así cuando llueve.

Nuestro host tenía una voz quebradiza a lo Barry White, pero sin la parte sexy 🤣. Nos dio algunos tips sobre el pueblo y salimos a caminar. La misión era comer algo y conseguir un guía para hacer una ruta de un día completo.

 

Ya me está aburriendo comer el famoso chapati marague (tortilla de maíz con porotos), pero hace tiempo que no encontramos otro tipo de comida vegetariana 🌱. Lo que es curioso, porque en los mercados se ven muchos vegetales. Montón de zanahorias, berenjenas, tomates, brócoli, etc.

Visitamos 2 oficinas de turismo y nos convenció la segunda. De un precio inicial de 50 usd, después del natural regateo nos quedó en 35 usd el día por persona. El chico de la agencia sí que sabía vender, por lo que nos convenció de pasar de 1 a 3 días de ruta.

 

Nos gustó la empresa porque justo fuera de la oficina de turismo (enfócate que todo Lushoto es 100% rural) había una plantación de árboles nativos. Se supone que 20% de nuestro pago se va a estas plantaciones que luego regalan a las distintas aldeas de la zona 👩🏿‍🦲👵🏿👨🏿👩🏿‍🦱

En el pueblo, por todos lados, están jugando a las damas. Yo ya no me atrevo a jugar con nadie, son todos profesionales y da igual contra quien juegue siempre me ganan con ventaja. 🤫No le cuenten a los tanzanos, pero me bajé una aplicación para jugar en el celular y practicar un poco, porque si una cosa tengo clara es que no me voy de África sin ganar al menos 1 vez (aunque sea a un niñito con los mocos colgando).

Déjame tu nombre y correo. Sólo te escribiré cuando suba una nueva aventura, lo prometo.
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A las 7 de la tarde ya está totalmente oscuro y prácticamente no hay alumbrado público. Pero nosotros ya le perdimos todo el miedo de andar por la calle de noche hace rato. Honestamente me da más susto caminar en Santiago de noche que por Kenia o Tanzania.

Esta tarde, al ponerse el sol, comenzó a llover como loco, estábamos entrando a la jungla para ir hacia nuestra casa cuando se largó y esos 5 minutos de caminata fueron suficientes para llegar estilando hasta con calcetines mojados. Nos fijamos en internet y ponía que el clima no mejoraría para mañana  así que wazapiamos con la agencia de turismo y pospusimos la ruta para pasado mañana.

Sábado.

Esta mañana amaneció despejado (obviamente) 🌤,pero no nos echamos a morir, salimos a desayunar té con leche y mandazi (bueñuelitos) y nos fuimos de excursión nosotros solos hacia “Irente View Point”. La agencia cobraba 25 usd por esa ruta full day, pero nuestro host decía que se podía hacer perfectamente solos, por lo que nos aventuramos.

Fueron 17 km ida y vuelta según mi reloj, y que puedo decirte. La ruta fue espectacular. Verde, verde a mas no poder. Naturaleza pura por todos lados. En el camino, atravesamos algunos villorrios y los niños salían corriendo a saludarnos gritando como desesperados ¡mzungu! ¡mzungu! (nombre con el que identifican a los turistas blancos), haciendo que todo el resto de los enanos del sector se enteraran y brotaran de todos lados continuando los gritos y saludos 🥰.

Llegamos a Irente Viee Point, pagamos la entrada de solo 2.000 tsh (600 pesos) y les dejo aquí la foto que habla por sí sola.

ANÉCDOTA DEL DÍA

En la ruta paso algo de otro planeta. En sentido contrario por la calle venía caminando un grupito de jóvenes de unos 15 años. En eso, uno de ellos saca una cámara y comienza a filmar a sus amigos, que comenzaron a bailar y tontear al ritmo de una música suajili cumbianchera.

Nosotros estábamos a unos 30 metros cuando los vi, saqué mi celu, le di a grabar y comencé a filmarlos mientras caminábamos acercándonos. Obviamente se dieron cuenta y comenzaron a filmarnos de vuelta siguiendo con el bailoteo. Yo me animé y me puse a bailar. Julia no se quedó atrás y así estuvimos por cerca de un minuto bailando y saltando en medio de la nada, en un campo en Tanzania con estos perfectos desconocidos. El momento fue increíble, mágico, muy espontáneo, alegría pura. Acto seguido dijimos chao y cada cual siguió su rumbo, como si nada hubiese pasado, dejando atrás nuestro soplo de comunidad (uta que me quedó linda esta oración).

ANÉCDOTA DEL DÍA 2.0

Mientras nos deleitábamos con la apoteósica vista al infinito y más allá, llegaron 2 lugareños para ofrecernos saltar en parapente 🪂. Uno como que se lo piensa, como si, de alguna manera, saltar desde una roca al vacío, en un pueblo que no tiene ni agua potable pudiese ser una buena idea.

 

Ahí me encontraba, imaginándome volando por los aires Lushotanos, cuando el tipo agrega “hoy hay mucho viento, por lo que podríamos terminar contra el cerro en vez de en la pradera”. Con esa frase me desperté de mi sueño volador, pero no conforme con eso, el chico agrega “el problema de la pradera es que hay que tener cuidado con el cableado eléctrico porque ha habido problemas 💀. Yo no sé dónde hicieron el curso de marketing estos dos, pero claramente no tenían mucho tacto para vender. 

Bueno… la foto que mostré antes no habla mucho por si sola, pero luego salió el sol y ahora si que la foto habla por si sola. Bienvenidos al majestuoso Irente View Point.

Domingo:

8:30 am era la hora de juntarnos con el guía que apareció para sorpresa de todos a las 8:31. Shander, es un poco más bajo que yo, pero el doble de fornido. Luego de saludar y presentarse nos pidió que pagáramos porque debía comprar “unas cosas para el viaje”. No teníamos tanto efectivo, así que le pagamos 80 mil de los 322 mil chelines que costaba el tour. Mientras nos acercamos al cajero a sacar el resto él se fue al pueblo a comprar.

Parecía “el cuento del tío” (un engaño). Un tipo ve a dos turistas en el típico punto de encuentro de la ciudad, les dice que es el guía, que le paguen y se manda a cambiar con la plata. Tuvimos tiempo de pasarnos todas las películas del mundo porque nuestro guía se demoró 40 minutos en volver y todo para comprar un par de chapatis, palta y tomate que fue nuestro picnic de medio día.

Yo me pregunto, ¿para qué nos cita a las 8:30 si no nos vamos a mover hasta pasadas las 9:00? Bueno… estas son las cosas que pasan cuando uno está Lejos de Chile (Y en Chile también). 

 

La ruta fue maravillosa, más y más verde interminable. ¿Quién se imaginaba “África” así? En mi mente era todo desierto, casitas precarias y niños con los mocos colgando. Pero estaba totalmente equivocado, el paisaje es increíblemente verde.

🦠 CORONA PAUSA 🦠

*A hoy 02 Febrero de 2020 no hay Coronavirus en África ni en Sudamérica. Hay 18.629 casos en China (nuevamente el triple que hace 2 días) y 11 en Alemania.

Tur de 2 noches y 3 días.

En nuestro primer día caminamos 22 kilometrines y nos entretuvimos todo el viaje buscando camaleones 🦎. Shander es experto ¡los ve por todos lados! mientras que nosotros parecemos ciegos.

Con permiso del señor o la señora camaleón, tomamos algunos ejemplares desde los arbustos para hacerle unas fotitos y ver si cambiaban de color, pero no pasó nada (estos camaleones son una estafa 😁).

Siendo honesto, los camaleones hacen muy bien su pega (trabajo). En los 2 días y 40 km de ruta, encontré por mí mismo solo 2 camaleones, que por cierto habrán medido sobre los 15 cm más la cola. Era casi más difícil no verlos. 

Julie, por su parte, vio otros dos, pero Shander, nuestro guía, es un crack nos apuntó más de 30 camaleones, de todos los tamaños y colores.

Llegaba a dar rabia 😤, uno poniendo toda la atención del mundo para sumar puntos y éste desgraciado mientras te va hablando de la historia del pueblo, de sus costumbres, etc, te va apuntando bicharracos en los lugares más imposibles de ver.

Por lejos, los protagonistas del viaje fueron los niños. Durante todo el trayecto brotaban por todos lados gritando ¡mzunguuuuuu!. Algunos te toman de la mano y caminan contigo por algunos metros. Los más pequeñitos, que apenas caminan te hacen hola con la mano.

Todos juegan al aire libre, por el barro, persiguiendo pollos o acarreando cabras 🐐. Debo señalar que, en todo el viaje, ninguno de los niños nos pidió plata y con el dolor del alma, creo que no hay que darles nada porque luego será como en otros lugares que solo te ven como una billetera caminante 💵 y en vez de venir a saludar como un acto puro y bonito, solo vienen con la mano estirada gritando “dame dinero”.

Mención especial al trabajo infantil, se ve muchísimo, niños con machetes cortando palos, cuidando al ganado y niñas acarreando cosas en sus cabezas, casi me morí al ver una niña que no creo que haya tenido 12 años, caminando más de 1 km con una tinaja de esas de pintura de 20 litros, sobre su cabeza lleno de agua 💔. Un espanto.

Volviendo a temas más alegres, en nuestra primera noche dormimos en un convento de monjas 🧕🏿🧕🏿. El claustro era muy bonito y pintoresco. Lógicamente, eran todas de piel negra y monjas negras no es algo que uno vea todos los días. El remate de curiosidad fue que casi el 80% de ellas usaban gafas de sol 😎. Así, haciendo memoria, no recuerdo haber visto a casi nadie usando gafas en todo el viaje.

Recorríamos el convento cuando se nos acerca una monja joven. Habrá tenido unos 15 años. Muy graciosa, como hiperventilada “Bienvenidos, muchas gracias, bienvenidos” repetía y nos llevó al comedor.

Habíamos avisado a la agencia que queríamos comida vegetariana, pero siempre hay riesgo de que te sirvan una vil ensalada o que la comida tenga pollo “porque no es carne”, en el mejor de los casos pensamos que nos traerían chapati marague, que ya me sale por las orejas.

Por suerte, toda nuestra premonición estuvo errada.. La cena estuvo buenísima 🥳 y había para comer en abundancia. Había sopa de verduras de entrada, que vino de perilla (muy acertado) porque el día nos tocó nublado, con algo de lluvia en algún momento, y aquí en Lushoto hace frío. Pantalón largo, polerón (Jersey) y parca (chaqueta) debes usar obligado. Luego, de segundo plato, había distintos pocillos con arroz, papas fritas, zanahoria cocida, repollo y trocitos de carne. 

Te cuento que mis zapatillas están destrozadas 👟, ya comenté que las tengo desde hace años. Sólo un par de gotas es suficiente para que se pasen y se me mojen los calcetines. Hoy caminamos por barro, pozas y llovizna. En total fueron un buen puñado de kilómetros los que caminé chapoteando dentro de la zapatilla. Terminé con los piés más arrugados que rodilla de elefante. 

Después de cenar, pedimos a las monjas que dejaran nuestras zapatillas cerca del fuego de la cocina para secarse y así tener las patitas secas, al menos para el comienzo del segundo día que fue tan maravilloso y lleno de camaleones como el primero.

Nuestra segunda noche la dormimos en unas cabañas en la cima de la montaña. La vista era chocantemente hermosa. Llegamos cerca de la hora de almuerzo, luego de caminar unos 15 km desde el convento. En la cabaña nos esperaban con comida servida y calentita. Al igual que la cena de anoche, había muchas opciones vegetarianas y todo estaba muy rico.

Para quien tenga más tiempo le dejo este video que recopila un poquito la vida de campo tanzana. Salió algo largo, pero lo puede ir avanzando a tu gusto.

De vuelta en Lushoto

En mi última noche en Lushoto, fui al centro a comprar comida. Recalcar que, en Tanzania, a diferencia que Kenia, sólo unos pocos hablan inglés. Razón por la que en la ruta aproveché al guía para aprender algunas cosas en suajili. Ahora se saludar (aquí no dicen jambo), aprendí los números, a preguntar cuánto valen las cosas, etc. Y me dejé un torpedo (ayuda memoria) en el celu con frases de emergencia.

Cómo andaba sin Julie, aproveché mi momento de soltería para desbandarme comiendo. Me encontré con un mercado con distintos puestos de comida y tomé un consomé de pulpo 🐙 y un rico ugali con pollo asado.

Al volver a casa y atravesar la jungla, se me ocurrió la brillante idea de hacer un video. Cómo no se veía nada y por andar pajareando(despistado) me tropecé, caí con una pierna en un canal, el celu salió volando y quedé con la zapatilla empapada. Les dejo el video de mi desgracia.

Y así termina nuestra visita a Lushoto, en estos momentos estoy en un bus hacia Bagamoyo 🚍. El viaje comenzó a las 6 am, siendo ya las 11.30 y aun quedando 60 km por recorrer. Normalmente nunca sacamos nuestros computadores en público para evitar potenciales problemas, así que escribo este post en mi celular y luego me lo mandaré al computador para amononarlo.  (editarlo).

Destacar que la ruta está en muy buen estado y que el chofer maneja bien. El bus es cómodo y además tiene tele. Que, de hecho, pusieron a todo volumen desde las 6 am con unos videos de reggaetoneros de aquí.

¿Cuántos camaleones lograste ver en las fotos? ¡Así es, vuelve atrás y mira bien! varias de las fotos que puse hoy tienen camaleones ocultos.

 

Déjame un comentario con el número que pudiste contar. En el próximo post diré la respuesta.

OJO: No todas las fotos de plantas tienen camaleones! ¿o si? 
¿Te fijaste además que la primera foto de este post tiene un texto camuflado?

Muchas gracias por leer. Suscríbete y ve al final de la página a dejar tu comentario, antes de pasar al siguiente post.. Un abrazo.
Déjame tu nombre y correo. Sólo te escribiré cuando suba una nueva aventura, lo prometo.
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1 Comment
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Poly
Poly
June 12, 2020 12:34 am

Jajajajaja 10??? Jajajaj no se xD ? nunca encuentro nada!!!! Oye y más pavo con el celular!!! Jajajaja